martes, 8 de noviembre de 2011

JOVENES Y LA MUSICA

Los jóvenes entran en la edad de los grandes ideales y, mayoritariamente, se enfrentan bien a su proceso evolutivo provistos de un gran bagage: su energía, vitalidad, franqueza, honestidad y valentía (son capaces de correr riesgos o jugarse la vida por otros). Rechazan la intolerancia y son de carácter abierto, rebeldes, inconformistas e idealistas. ¿Problemas? Los de siempre: inseguridad, impaciencia, pereza, inconstancia y falta de voluntad. Y con todo ello van descubriendo los valores de su entorno: el éxito, el 'tanto tienes tanto vales', la satisfacción sexual, el consumismo o la competencia .
¿ Y los amigos ?  No hay adolescentes sin grupo.
El deseo del joven de independencia progresiva de padres y familia lo va suplir, en ocasiones, con la dependencia del grupo. Y en función de la madurez de cada chico o chica, la visión grupal puede deteriorar su comportamiento, pudiendo llegar al extremo de ser incapaz de tomar decisiones al margen del grupo. Grupo al que quiere incorporarse y que muchas veces se define por el gusto hacia un tipo de música, la utilización de determinado vestuario y el consumo de alguna droga.
Hay otras realidades que los jóvenes las van incorporando a su estilo de vida, unos en una medida y otros en otra:
* La existencia superficial o pasotismo. 'Pasota' es el que decide no preocuparse por ningún problema, y vivir al margen de lo que ocurre fuera de si mismo.
Es una postura deliberada y permanente de autorregulamiento, de automarginación.
En teoría, al pasota no le importa nada; todo le da igual.
Evita cualquier compromiso, cualquier responsabilidad.
Es la pretensión de vivir cómodamente, sin problemas, en un mundo separado y fabricado a la medida de sus propios deseos y apetencias.
 
*  La sociedad del cambio (o del 'zapping'). Los cambios son tan rápidos, tan distintos y tan nuevos que sorprenden al mismo adolescente. 'Como no me gusta, lo cambio'.
* La vida va toda velocidad y todo pasa con rapidez meteórica. En consecuencia no saben esperar, ni tienen capacidad de frustracion y, por supuesto, no soportan el aburrimiento. Ese ritmo acelerado trae desde los bebedores compulsivos hasta las luces psicodélicas de las discotecas.
* El protagonismo de las modas va desde la ropa y el aspecto externo hasta la forma de pensar, de querer, de sentir y hasta de convivir..
* Su afán de 'experimentalismo' les puede conducir a distintas situaciones de  riesgo: tabaco, alcohol, drogas, embarazo precoz, ETS, promiscuidad sexual o predisposición a sufrir accidentes.
* El poder de la imagen que es el segundo gran recurso de comunicación social, tras la palabra y que nos hace a todos más iguales.
Cuando se afirma: 'la imagen es el gran factor de cambio cultural y social' se está insistiendo en que los adolescentes y la población más joven está cambiando bajo influencias o modelos derivados más de la imagen que del mundo de las ideas o valores. Se convierte en uno de los principales factores de 'modelling' de la adolescencia
Para los adolescentes la imagen ha supuesto, en suma:
     - El advenimiento de la sociedad de consumo, del récord, de la competividad y la popularidad.
     - El tránsito del hombre 'ser' al hombre 'tener'.
     - Excesiva tendencia al pensamiento concreto y al lenguaje condensado.
     - El tránsito de una cultura del alfabeto a una mentalidad de la imagen.
     - La trivalización de ciertos problemas o valores.
     - La aparición de mensajes violentes supérfluos.
     - Una nueva manera de adquirir los 'valores' de la sociedad.
     - El riesgo que supone 'Mirar sin ver y escuchar sin oir'.
     - Una dificultad: evadirse de la imagen.
     - Una de las nuevas poliadicciones juveniles, de las llamadas adicciones sin droga.

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